La Ciudad Autónoma de Ceuta ha anunciado recientemente la licitación de las labores de apoyo de vigilancia que se llevan a cabo en el Tarajal. Se trata de un servicio de vigilancia, control de acceso de personas, vehículos, mercancías y asistencia al personal determinado por la Ciudad Autónoma, todo ello en la frontera y aledaños.
Según indica el documento de la licitación, el servicio deberá estar cubierto como mínimo por un director de operaciones y un jefe de seguridad en exclusiva, ambos Grupo Profesional 1, así como tantos vigilantes requeridos por la administración. La empresa deberá disponer de un contenedor estanco de 33 metros cúbicos de capacidad a disposición de la Administración para el acopio de mercancía, que situará en un lugar habilitado al efecto según disponga la Administración en cada momento.
Desde hace unos años, las unidades de la Guardia Civil destinadas en la frontera del Tarajal cuentan con el refuerzo de vigilantes de seguridad privada. Este personal está contratado por el Gobierno autonómico. La colaboración entre la Guardia Civil y la seguridad privada no es nueva. En el pasado, estas fuerzas de seguridad han trabajado juntas en la lucha contra la inmigración ilegal y el contrabando. En el contexto actual, la situación en la frontera del Tarajal es cada vez más compleja, habiéndose registrado colapsos de hasta ocho horas de espera para salir o entrar a Ceuta, y la presencia de multitudes de ciudadanos marroquíes dedicados a llevar mercancías adquiridas en suelo español organizándose en el Tarajal.



