Este viernes a las 9 de la mañana, las Fuerzas de Seguridad del Estado comenzaron a abrir de manera progresiva la frontera del Tarajal entre Ceuta y Marruecos al tráfico de vehículos, después de que un intento de salto del vallado por unos 200 inmigrantes de origen subsahariano fuese repelido por las autoridades marroquíes. Esto llevó al cierre preventivo de la frontera.
Fuentes de la Comandancia local de la Guardia Civil han asegurado que la situación está bajo control después de que se desplegara todo el potencial disponible de unidades antidisturbios y patrullas operativas, así como medios marítimos y aéreos, ante la posibilidad de que se produjera una entrada en grupo.
La Jefatura Superior de la Policía Nacional también ha movilizado a sus efectivos especializados en control de masas, cerrando el paso del Tarajal desde las 6 de la mañana y durante casi tres horas. Durante este tiempo, sólo se permitió la entrada a la ciudad a pie.
La alerta se activó tras detectar la aproximación al perímetro fronterizo de un grupo de unos 200 inmigrantes de origen subsahariano, que fueron repelidos y dispersados por las autoridades marroquíes sin que los agentes españoles tuvieran que intervenir.
Aunque los intentos de saltar la valla de Ceuta de manera individual o en pequeños grupos son relativamente frecuentes, las últimas aproximaciones al perímetro fronterizo de un gran número de personas se remontan al periodo anterior a la crisis migratoria de mayo de 2021, cuando alrededor de 12.000 personas, en su mayoría de nacionalidad marroquí, accedieron irregularmente a la ciudad autónoma con la connivencia de las autoridades marroquíes.



