El Obispado de Cádiz y Ceuta ha anunciado su incorporación como acusación particular en la investigación del ataque yihadista que tuvo lugar en Algeciras el 25 de enero, en el que falleció un sacristán y cuatro personas resultaron heridas en el asalto a dos iglesias.
El acusado del ataque, Yassin Kanjaa, fue detenido después de los hechos y se encuentra actualmente bajo custodia. Además del Obispado y la familia de la víctima, la Asociación de Víctimas del Terrorismo también se ha personado en la causa.
El juez ha indicado que existen indicios que apuntan a que el ataque fue de naturaleza yihadista y estaba dirigido tanto contra sacerdotes católicos como contra musulmanes que no seguían los preceptos del Corán. La Fiscalía de la Audiencia Nacional sostiene que el ataque tuvo una motivación terrorista y ha rechazado la posibilidad de que Kanjaa tenga un trastorno psiquiátrico como justificación para sus acciones.
En febrero, la Sala de lo Penal rechazó la petición de libertad de Kanjaa, tras considerar su «extrema» peligrosidad y haber descubierto chats radicales en su teléfono móvil. Además, durante su comparecencia ante el juez, justificó su acción alegando que sus víctimas eran «enemigos del islam».



