El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, renovó, como cada 9 de febrero, el Voto de Gracias a la Patrona y Alcaldesa Perpetua de Ceuta, Santa María de África, en un acto solemne presidido por el vicario de Ceuta, Francisco Fernández Alcedo. Siguiendo con la tradición, que se remonta a 1651, Vivas agradeció a la Patrona «la protección que ha dispensado, dispensa y dispensará a Ceuta y sus habitantes».
Junto con el voto, el líder del Ejecutivo ceutí recordó que renueva el compromiso de ser fieles al juramento de «defender la irrenunciable españolidad de nuestra tierra, sin excusas ni condiciones, y de servir a la patria para lo que sea menester, hasta el último aliento».
En su discurso, el mandatario autonómico se refirió a la crisis migratoria de mayo: «Madre y Patrona a la que acudimos para pedirle luz en la oscuridad, consejo en las encrucijadas, protección en la adversidad, valor frente a las amenazas, determinación y audacia ante los retos. Así fue durante aquellos dramáticos e inolvidables días del pasado mes de mayo, en los que Ceuta tuvo el alma en vilo, la justificada sensación de estar al borde del abismo. Así fue, a tu socorro acudimos en busca de amparo, de entereza y lucidez para hacer lo que se debía, pensando solo en Ceuta y en España; de coraje, para resistir y evitar el desastre; de esperanza, para salir adelante; de claridad, para proclamar a los cuatro vientos la lección de serenidad, madurez y solidaridad dada por nuestro pueblo en tan difícil trance».
También tuvo palabras para los afectados por la pandemia de coronavirus: «Alivio y cura para los enfermos; aliento y ayuda para quienes sufren las graves consecuencias económicas y sociales de la crisis; y fortaleza para quienes llevan dos años dando lo mejor de sí mismos para preservar la salud y la vida de los demás».
Durante la Santa misa, Vivas imitó el acto del conde de Torres Vedrás, cuando en 1651 agradeció a Santa María de África que Ceuta no se hubiera visto afectada por la epidemia de peste que asoló el occidente de Europa. Desde aquel año, se conmemora ese momento y el alcalde de la Ciudad, en el nombre de sus habitantes, renueva el Voto de Gracias.



