Se veía venir y, aunque no ha habido declaración oficial al respecto, desde Moncloa ya se da por echo que la que deberá de ser duodécima Reunión de Alto Nivel (RAN) entre Marruecos y España tampoco se celebrará este mes de febrero.
Distintos medios de comunicación han informado de que se da por descartada la celebración de la reunión ante la falta de una fecha concreta y la dificultad para organizar un encuentro de estas características con tan poco tiempo de antelación.
A esto hay que sumar el impacto de la pandemia de la COVID-19, con una alta transmisión en ambos países. El pasado 10 de diciembre, cuando Madrid y Rabat informaron de manera conjunta que se aplazaba la RAN, la situación sociosanitaria no era tan mala como la actual.
En la práctica, Marruecos y España no han celebrado una Reunión de Alto Nivel desde hace casi seis años. En los últimos meses, y con el impacto de la pandemia como telón de fondo, Rabat ha jugado con distintos factores que han ido añadiendo tensión a la relación con Madrid, como la presión migratoria sobre Canarias o las alusiones a las aspiraciones sobre Ceuta y Melilla.
A esto hay que sumar que la frontera terrestre de la Unión Europea en África, es decir, los pasos entre España y Marruecos de Ceuta y Melilla, continúa cerrada desde hace casi un año y sin que tampoco haya una fecha prevista de reapertura, con lo que eso está conllevando en las economías locales y, especialmente, en la situación socioeconómica del lado marroquí.


