La presencia de Su Majestad la Reina Doña Sofía en Ceuta, este martes, ha tenido un profundo significado para la ciudad autónoma. Más allá de la inauguración de la nueva sede del Banco de Alimentos, la visita de la Reina emérita refuerza el vínculo de la Familia Real con un territorio que, como Ceuta y Melilla, reclama mayor visibilidad y reconocimiento dentro de España y de Europa.
Recibida por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, Doña Sofía recorrió las nuevas instalaciones del Banco de Alimentos, una nave de 960 m² que simboliza el esfuerzo colectivo por atender a las cerca de 16.000 personas en situación de vulnerabilidad en Ceuta. Allí mantuvo un encuentro con responsables de la entidad y quiso saludar personalmente a los voluntarios, protagonistas de una labor callada y esencial para la cohesión social.
La visita responde a la colaboración que la Fundación Reina Sofía mantiene desde hace más de una década con los bancos de alimentos de toda España, a los que ha destinado más de tres millones de euros en ayudas y equipamiento. Ceuta se ha beneficiado directamente de estas iniciativas, lo que ha permitido reforzar su capacidad de distribución de alimentos básicos a través de más de 20 entidades sociales.
Más allá de la dimensión solidaria, la visita de Doña Sofía tiene una lectura institucional de gran valor. En un contexto en el que la presencia de la Familia Real en Ceuta y Melilla se ve condicionada por factores externos, cada gesto cobra especial relevancia. Estas visitas contribuyen a reforzar la autoestima de los ceutíes, a proyectar la imagen de la ciudad como parte activa de la España contemporánea y a recordar la necesidad de un compromiso sostenido con su desarrollo.
El recibimiento popular, la presencia de autoridades civiles y militares y el entusiasmo de los escolares que acudieron a saludar a la Reina emérita ponen de relieve el profundo arraigo de la Corona en Ceuta. Se trata, en definitiva, de un gesto que trasciende lo protocolario para convertirse en un mensaje de apoyo y cercanía a una ciudad que afronta importantes desafíos, pero que mantiene intacta su vocación de futuro.



