A raíz de los últimos acontecimientos en la frontera española con Marruecos, se ha presentado en el Congreso, por iniciativa del Partido Popular, una moción consecuencia de interpelación urgente para integrar a Ceuta y Melilla en el espacio Schengen. Esta propuesta supondría la aplicación del Pacto de Migración y Asilo para la colaboración de Frontex en el control de fronteras exteriores y para la gestión de personas y mercancías. Con la misma finalidad, el europarlamentario de Ciudadanos, José Ramón Bauzá, ya hizo el pasado jueves este mismo requerimiento a la Comisión Europea.
La moción presentada por el PP se debatirá y votará este jueves en el Pleno del Congreso, junto a la posibilidad de incorporar a las Fuerzas Armadas en apoyo a la Guardia Civil y a la Policía Nacional para proteger el perímetro fronterizo.
El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, respondió a estas reivindicaciones asegurando que, en tres meses, se completarán las obras para la modernización de las estructuras de la valla de Melilla y que, para finales de este año, se pondrá en funcionamiento el proyecto de “frontera inteligente” en Ceuta y Melilla con la renovación de sistemas técnicos de control y vigilancia.
El acuerdo de exclusión de Ceuta y Melilla del espacio Schengen de 1991 dio la posibilidad de acceder a Ceuta sin visados a los residentes en la ciudad marroquí de Tetuán; lo mismo ocurrió en Melilla, en este caso con la población de Nador. Esta decisión eliminó los controles aduaneros, permitiendo un flujo más continuo y ágil de personas y mercancías entre ambos países.
En caso de que Ceuta y Melilla se incorporen al espacio Schengen, se impondrá la necesidad de presentar visados en la frontera. Una medida que aportaría a España un mayor control y mejor gestión de los flujos hacia su territorio, pero que también supondría un empeoramiento de la relación diplomática con Marruecos.



