El pasado 17 de marzo, el Pleno del Congreso rechazó la moción de la integración de Ceuta y Melilla en el espacio de Schengen, así como la urgente interpelación para tomar medidas de protección de las fronteras españolas apelando al sistema FRONTEX.
La moción, presentada por el Partido Popular, se produjo como reacción a la crisis desatada a comienzos de este mes por el paso ilegal de más de 900 personas desde la frontera con Marruecos. El texto instaba a la inmediata expulsión de los inmigrantes que saltaron de forma ilegal la valla de Melilla y reclamaba el fin de la excepcionalidad de Schengen.
Ceuta y Melilla quedaron fuera del acuerdo Schengen en 1991, con el fin de facilitar las relaciones bilaterales entre España y Marruecos, permitiendo una mayor agilidad en el intercambio comercial y de seguridad fronterizo. Mediante este acuerdo, España pasó a controlar las fronteras marítimas y aéreas entre ambos territorios y la península.



