El Observatorio de Ceuta y Melilla ha presentado este jueves su nuevo informe: “Identidad, economía y estrategia: un nuevo relato para Ceuta y Melilla”, elaborado por Susana Burgos, Sony Vashdev Lalwani y Najat Mohamed Maanan. El documento defiende la necesidad de construir una narrativa ambiciosa y realista para ambas ciudades autónomas, capaz de generar autoestima, reforzar su anclaje europeo y activar todo su potencial económico y estratégico.
Entre las principales propuestas destaca la creación de una Zona Económica Especial (ZEE), tal y como ya se abordó en el anterior informe del Observatorio, que permitiría aumentar el empleo hasta un 1,5% y la producción económica en un 3,7%, siguiendo modelos como el de las Islas Canarias. Esta figura ofrecería un marco regulatorio y fiscal aún más competitivo, atrayendo inversión exterior y diversificando un tejido productivo todavía marcado por la dependencia del sector público. En este sentido, Susana Burgos destacó que “muchas empresas españolas desconocen por completo las ventajas fiscales de Ceuta y Melilla”.

Precisamente el informe subraya también el valor diferencial del régimen fiscal vigente en Ceuta y Melilla, que incluye deducciones del 60% en el IRPF y bonificaciones del 50% en el Impuesto de Sociedades, además de tipos reducidos en el IPSI –el impuesto que sustituye al IVA en ambas ciudades–, situados entre el 0,5% y el 10%. “Estamos viendo un cambio de modelo económico en las ciudades. Tenemos que hacer ver que hay futuro en Ceuta y Melilla”, señaló Najat Mohamed durante su intervención.
En el ámbito del turismo, el estudio señala que Ceuta recibió en 2024 tan solo 62.000 visitantes, aún lejos de los niveles anteriores a la pandemia, mientras que Melilla centra su modelo en el turismo de compras. Para ambos casos, las autoras reclaman una política más decidida de posicionamiento turístico, con circuitos culturales, promoción internacional, eventos anuales y experiencias de valor añadido ligadas al mar, al patrimonio y a la multiculturalidad. “El turismo sostenible debe fomentarse, y la iniciativa privada es fundamental”, detalló Sony Vashdev.

La dimensión social también ocupa un lugar central en el análisis. El informe identifica retos como la elevada tasa de desempleo juvenil, el escaso emprendimiento local y la fuga de talento. A modo de respuesta, se plantean medidas para potenciar la formación tecnológica, impulsar polos digitales, atraer a nómadas digitales y reforzar sectores como la economía azul o los servicios personales, aprovechando las ventajas del clima, la calidad de vida y los incentivos fiscales.
El documento concluye con una llamada a consolidar a Ceuta y Melilla como territorios plenamente europeos en el norte de África, no solo desde el punto de vista legal, sino estratégico, proponiendo su reconocimiento como “Ciudades Europeas del Mediterráneo Sur”.
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