En el mundo hay más de 5.000 Zonas Económicas Especiales, y en España, tan solo existe una en las Islas Canarias (ZEC).
Este modelo ayudaría a crear entre 162 y 480 nuevos puestos de trabajo.
El Observatorio de Ceuta y Melilla ha presentado esta mañana su último informe económico: «La Zona Económica Especial de Ceuta y Melilla: Una apuesta por el desarrollo y la prosperidad de las ciudades autónomas». El acto se ha celebrado en el Centro Universitario de la UNED en Ceuta, y ha reunido a Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla, Diego Sánchez de la Cruz, analista económico y autor del informe, y Carlos Rontomé, director del Centro Universitario UNED Ceuta.
Este informe tiene como objetivo definir la Zona Económica Especial, y definir por qué la creación de este tipo de áreas podrían ser la estrategia clave para el futuro de las dos ciudades autónomas en un contexto de intensa competencia económica global y de marcadas tensiones geopolíticas.
Para su autor, Diego Sánchez de la Cruz, «configurarse como ZEE es replicar modelos de éxito de otros lugares de Europa». Además, ha destacado que este modelo ya existe en España, como se demuestra a través de la Zona Especial Canaria (ZEC). Este área ha demostrado ser efectiva a la hora de atraer inversiones y generar empleo, particularmente en el ámbito de la tecnología.
Menos dependencia y valor añadido
El experto económico ha señalado las ventajas que tendría la puesta en marcha de una Zona Económica Especial en las dos ciudades españolas, destacando que se reduciría la dependencia de la actividad fronteriza con Marruecos y del sector público, impulsando un modelo más diversificado y estable.
Con esta propuesta se busca transformar ambas ciudades en centros de exportación de servicios de alto valor añadido, como los tecnológicos y digitales, lo que les permitiría reducir su vulnerabilidad ante las fluctuaciones del comercio exterior y las políticas aduaneras. Asimismo, se pretende atraer inversiones dentro del marco regulatorio europeo, ofreciendo incentivos que no comprometan las normativas fiscales comunitarias, con la expectativa de aumentar el empleo en un 1,5% y la producción en un 3,7%.
Por lo tanto, este modelo posicionaría a Ceuta y Melilla estratégicamente frente a las tendencias de la economía global, aprovechando oportunidades en sectores emergentes como la tecnología y los servicios digitales, fortaleciendo así su integración con Europa. La ZEE pretende posicionar a las dos ciudades como puntos clave para el intercambio comercial y tecnológico entre continentes, aprovechando su ubicación estratégica y su régimen fiscal favorable.
Accede al informe completo aquí.



