La reapertura de la frontera terrestre de la Unión Europa en África no tiene aún fecha prevista, pero es una cuestión que evidentemente preocupa a los habitantes de Ceuta y Melilla. De hecho, en Ceuta se ha aprobado la creación de un Grupo de Trabajo para definir, de manera urgente, de acuerdo con informaciones de medios locales, «el modelo de gestión de la fronera que mejor se adapte a las necesidades e intereses» de la ciudad.
La iniciativa partió del grupo parlamentario Caballas y contó con el apoyo del Gobierno, del Partido Popular y del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía. Por su parte los cinco diputados del Partido Socialista, que señalaron que se trata de un tema de gran complejidad y que consideran que la ciudad no dispone de la información necesaria ni las competencias para lidiar con la cuestión, se abstuvieron. Los cuatro diputados de Vox votaron en contra.
El grupo de trabajo se integrará en el Comité de Presidencia. Carlos Rontomé, vicepresidente segundo del Gobierno ceutí, expuso que su grupo parlamentario apoyaba la propuesta al enteder que estaba «en consonancia con los planes del Gobierno para la nueva Ceuta la economía de cara al hecho fronterizo, además de estrechar la colaboración con Melilla».


