El director del Observatorio de Ceuta y Melilla, Carlos Echeverría, ha valorado con “profunda satisfacción” la próxima visita de los Reyes Felipe VI y Letizia a las dos ciudades autónomas y ha defendido que el viaje sirva para avanzar hacia una presencia institucional más habitual y menos condicionada por las posibles reacciones de Marruecos.
En declaraciones a El Faro de Melilla, Echeverría considera que la visita debe asumirse con plena normalidad por tratarse de dos ciudades españolas. A su juicio, la política institucional de España no debería quedar determinada por la respuesta que pueda adoptar el país vecino ante desplazamientos de representantes del Estado a Ceuta y Melilla.
“Los Reyes van a Ceuta y Melilla y si el vecino se molesta es su problema. Marruecos no debería tener motivos para sentirse molesto y debería actuar como un buen vecino”, sostiene el director del Observatorio.
Echeverría considera que durante demasiado tiempo España ha prestado una atención excesiva a las posibles consecuencias de determinadas decisiones en su relación con Rabat. En su opinión, preguntarse permanentemente “qué nos van a hacer” puede proyectar una imagen de debilidad y condicionar decisiones que corresponden exclusivamente a las instituciones españolas.
Por ello, confía en que la presencia de Felipe VI y Letizia pueda marcar un punto de inflexión. “Lo importante es que la visita se producirá, será muy agradable y muy necesaria y luego la sigue, pero con unas reglas nuevas”, afirma.
Una presencia institucional que deje de ser excepcional
La visita tendrá un carácter especialmente relevante al ser la primera que realizan Felipe VI y Letizia como Reyes a Ceuta y Melilla. La última visita de la Jefatura del Estado a ambas ciudades tuvo lugar en 2007, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía viajaron a los dos territorios.
Más allá del significado de este desplazamiento concreto, Echeverría apuesta por mirar hacia adelante y conseguir que este tipo de visitas dejen de constituir una excepción. El Observatorio lleva años reclamando una mayor presencia de representantes del Estado en ambas ciudades y cuestionando que esta atención se produzca principalmente después de episodios de crisis.
A su juicio, Ceuta y Melilla deberían formar parte con normalidad de la agenda de las principales instituciones españolas, de la misma manera que cualquier otro territorio del país.
El director del Observatorio también ha señalado el valor simbólico de que los Reyes visiten Ceuta y Melilla antes de acudir a otros espacios fronterizos europeos sometidos a tensiones de seguridad. En este sentido, ha recordado la importancia de reforzar la atención sobre la frontera sur de Europa.
La posible reacción de Marruecos
Preguntado por una eventual respuesta de Marruecos, Echeverría evita anticipar escenarios concretos. Sí recuerda que Rabat dispone de distintos instrumentos de presión y menciona, entre ellos, los movimientos migratorios, determinadas organizaciones reivindicativas o el papel de medios de comunicación marroquíes.
No obstante, insiste en que esa posibilidad no debería convertirse en el eje sobre el que España organice su agenda institucional. Para Echeverría, el objetivo debe ser establecer una relación bilateral basada en mayor normalidad y previsibilidad.
El director del Observatorio subraya además que España y Marruecos comparten numerosos intereses y pueden seguir desarrollando ámbitos de cooperación, pero considera necesario modificar algunos patrones de comportamiento en la relación bilateral.
“Entre Marruecos y España hay y puede seguir habiendo muchos intereses compartidos, pero con unas reglas de comportamiento, por su parte, totalmente diferentes. Tiene que renunciar a esa exigencia territorial inapropiada e inamistosa”, concluye.
La próxima visita de los Reyes representa así, para el Observatorio de Ceuta y Melilla, una oportunidad para reforzar la normalidad institucional de ambas ciudades, aumentar su presencia en la agenda nacional y consolidar un enfoque más estable en las relaciones con Marruecos.



