Pedro Sánchez recibió el pasado viernes a Juan Vivas, presidente de Ceuta, y a Juan José Imbroda, presidente de Melilla, en el marco de una serie de reuniones por parte del presidente del Gobierno con diferentes líderes autonómicos.
El primero de estos encuentros fue con el representante ceutí, quien destacó de su charla con Pedro Sánchez la importancia de haber desarrollado “un diálogo constructivo entre administraciones”. Vivas demandó una mayor presencia del Estado en la ciudad autónoma, y pidió más “inyección económica” para que Ceuta pueda continuar mirando a Europa.
Entre otros asuntos, el presidente de Ceuta señaló que su reunión con Sánchez “ha estado básicamente centrada en la previsión contenida en la Estrategia de Seguridad Nacional aprobada en diciembre de 2021, donde, de manera expresa, se establece que las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, por su localización geográfica en el continente africano y por la especificidad de su frontera, española y europea, requieren de una especial atención por parte de la Administración General del Estado para garantizar la seguridad y bienestar de sus ciudadanos”. Sin embargo, Vivas también dedicó parte de su visita al presidente del Gobierno para abordar otros temas de gran importancia para el gobierno ceutí, como la situación del servicio de acogida de menores migrantes no acompañados.
Por su parte, Imbroda también planteó a Sánchez los diferentes desafíos que enfrenta la ciudad de Melilla. El presidente melillense solicitó al presidente del Gobierno la negociación de la reapertura de la aduana con Marruecos. Además, pidió abordar la crisis migratoria y el pago del déficit de 130 millones de euros por la acogida de menores extranjeros no acompañados. En este sentido, señaló que el problema está provocado por una “falta de atención fronteriza” y afirmó que la administración central “tiene que involucrarse legislando nacionalmente”.
Más allá de estos temas, también se abordaron cuestiones como los transportes y la formación universitaria pública en Melilla. Imbroda pidió que el Estado se haga cargo de la financiación de la universidad pública en Melilla, una cuestión que no es competencia de la Ciudad Autónoma pero que supone un gasto de 7 millones de euros solo para la implantación de dos nuevos grados desde Granada.
Dos encuentros, el de Vivas e Imbroda con el presidente del Gobierno, que sirvieron para demandar una serie de iniciativas y ayudas necesarias para afrontar los restos a los que se enfrentan ambas ciudades autónomas.



