Los últimos datos oficiales, recogidos por el Ministerio del Interior español, evidencian un repunte de la presión migratoria sobre España en las rutas procedentes de Marruecos, especialmente en Canarias, que se encuentra en el centro de una crisis migratoria sin precedentes en la última década. La costa canaria ha recibido a 14.502 migrantes en 2023, casi la misma cifra que las llegadas irregulares a España en todo 2022 (15.985).
En la primera mitad de septiembre, Canarias rescató a 3.063 personas, representando más del 83% del total de llegadas a España en ese período (3.682), más del triple que el año anterior. Esto ha establecido récords, con un pico de 811 personas llegando en trece embarcaciones el 10 de septiembre, la cifra más alta en un solo día en 2023.
Esta afluencia migratoria está ejerciendo una gran presión sobre Canarias, y las autoridades locales han solicitado al Gobierno central más apoyo desde junio, cuando comenzaron a aumentar las llegadas desde África Occidental, especialmente Senegal. La Guardia Civil, la Policía Nacional y Salvamento Marítimo están desbordados y advierten que la situación podría empeorar debido a las mejores condiciones del mar y la situación en África.
Las más altas instituciones Canarias han abogado por un «mando único» para gestionar la crisis migratoria en el archipiélago y mejorar la eficiencia en la respuesta. También solicitan una mayor consideración para los trabajadores que realizan rescates en condiciones intensas y largas.
A pesar de un ligero descenso en Ceuta y Melilla, se ha observado un aumento en las llegadas de migrantes menores a nado a estas ciudades autónomas.



