Melilla celebró este lunes el foro “Melilla: un lugar para vivir e invertir, una puerta al comercio exterior”, un encuentro organizado por la CEME-CEOE y el Gobierno de la Ciudad Autónoma en la sede de la CEOE en Madrid. La jornada reunió a representantes institucionales, empresarios y expertos con el objetivo de poner en valor las oportunidades económicas que ofrece la ciudad, desde su régimen fiscal singular hasta su proyección como plataforma de comercio exterior y de conexión con el Magreb.
Durante la jornada participaron el vicepresidente primero del Gobierno melillense, Miguel Marín, la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, el presidente de la CEME, Enrique Alcoba, el economista Salomón Serfaty, la directora general de Economía, Esther Azancot, así como especialistas de PwC y otras entidades. Más de treinta empresarios procedentes de distintos puntos de la península asistieron al foro para conocer de primera mano el potencial inversor de Melilla.
El acto fue clausurado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. Ambos subrayaron el valor estratégico de la ciudad dentro de la economía española y destacaron su combinación de ventajas fiscales, localización y proyección hacia el comercio internacional. Garamendi definió Melilla como un “espacio único de oportunidades”, mientras que Díaz Ayuso expresó su disposición a colaborar en el desarrollo de una normativa inspirada en la Ley de Mercado Abierto para facilitar la actividad económica y reducir trabas administrativas.
El presidente de la CEME, Enrique Alcoba, valoró muy positivamente la celebración del foro y su repercusión, destacando su utilidad para reforzar la imagen de Melilla como destino atractivo para invertir, emprender y desarrollar proyectos. Tanto la CEME como el Gobierno de la Ciudad anunciaron que impulsarán nuevas acciones de promoción para dar continuidad al interés generado en Madrid.
Desde el Observatorio de Ceuta y Melilla consideramos que encuentros como este contribuyen a fortalecer el posicionamiento económico de las dos ciudades autónomas y a consolidar su papel estratégico en el sur de Europa.



