El plan quinquenal (2017-2022) para la renovación de armamento y capacidades de defensa lanzado por Marruecos cuenta con unos fondos por valor de 20.000 millones de dólares. Esta cantidad, destinada a la renovación de armamento y capacidades de defensa, incluye la adquisición de helicópteros, cazas de combate y carros de combate. También se ha especulado con la posibilidad de que el reino alauí se haga con drones de última generación y sistemas de defensa antiaérea Patriot.
Así, los gastos de defensa de Rabat en 2020 ascendieron a 4.800 millones de dólares, un 29% más que en 2019 y 54% más que en el año 2011. Se prevé que la cifra alcance los 5.600 millones de dólares en el año 2022 (hasta 6.900 si se tienen en cuenta otras partidas presupuestarias).
El incremento se justifica, por un lado, por la reintroducción del servicio militar obligatorio en 2019 y la mejora de los salarios de los miembros de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, una buena parte del presupuesto se destina al pago de armamento adquirido en los últimos años. Un gasto que supone el 4% del PIB de Marruecos y más del 10% de su gasto público.
Puede leer más acerca de las adquisiciones de armamento por parte de Marruecos en nuestro último informe, ‘Las pretensiones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla desde la perspectiva de la zona gris’.


