Es uno de los principales productores de cannabis del mundo, si no el mayor de todos. Y, aunque teóricamente es ilegal, su cultivo se tolera en las montañas del Rif. Ahora, si sale adelante el proyecto de ley redactado por el Ministerio del Interior y aprobado por el Consejo de Gobierno, Marruecos podría legalizar el uso medicinal del cannabis, con lo que ello implicaría para la producción y el tráfico ilegal de esta sustancia hacia Europa por España.
El proyecto de ley 13-21 plantea la legalización del cultivo y todas las actividades relacionadas con la comercialización de la planta del cannabis para fines industriales y medicinales. Eso sí, el uso «recreativo» continuará estando prohibido.
El texto regulatorio establece la creación de una agencia estatal que, en la práctica, fijará un monopolio sobre la industria del cannabis. Dicho control estatal abarcará desde la importación de semillas hasta la exportación del cannabis ya transformado, pasando lógicamente por su producción y comercialización.
El proyecto establece que se delimitarán las zonas donde se permitirá el cultivo y que los agricultores deberán organizarse en cooperativas que deberán recibir una autorización para operar. Dichas cooperativas venderán sus producciones a la agencia estatal que se creará.
Está por ver qué implicaciones tendrá esta medida para el tráfico ilegal de hachís y otros derivados del cannabis que se mantiene entre Marruecos y Europa a través del Estrecho de Gibraltar y con un importante impacto en Ceuta y Melilla. Lo que es seguro es que Marruecos se sube a la ola de productores de esta sustancia, cuyo mercado crece a un ritmo anual del 30%, «con un aumento del 60% a nivel europeo», según informa France24.


