El pasado 27 de mayo, ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, Iván Redondo, director del Gabinete de Presidencia del Gobierno y secretario general del Consejo de Seguridad Nacional, anunció la inclusión de un Plan Global para Ceuta y Melilla en el marco de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, que el Gobierno espera aprobar este próximo verano.
La crisis que se ha vivido en los últimos días con Marruecos en Ceuta y, en menor medida en esta ocasión, en Melilla, además de la que continúa a nivel diplomático ha impulsado al Gobierno a revisar su enfoque hacia Ceuta y Melilla y englobarlo dentro de la Estrategia de Seguridad Nacional. El nuevo documento pretende incluir las amenazas híbridas que se ciernen sobre las ciudades.
No en vano, las amenazas híbridas son un fenómeno que ya estaba recogido en la Estrategia de 2017, aunque se puede esperar que la nueva Estrategia las analice en el contexto de Ceuta y Melilla. Por ahora no se ha detallado en qué consistirá el Plan Global más allá de que pretende tratar la gran diversidad de retos a los que se enfrentan las ciudades autónomas, demostrar la firmeza del Gobierno en la defensa de la integridad territorial de España y enmarcar cualquier acción y plan en estricto respeto a los derechos humanos y a la legislación nacional e internacional.
La nueva Estrategia actualizará la de 2017, poniendo más énfasis en asuntos como las campañas de desinformación, que en los últimos años han demostrado ser una verdadera amenaza tanto para España como para Occidente.
En general, la Estrategia de Seguridad Nacional tiene como objetivo adoptar una visión integral de la seguridad y está dirigida a proteger los valores y libertades de los ciudadanos, así como a garantizar la defensa de España. La Estrategia identifica amenazas y asuntos claves para la seguridad nacional tanto a nivel doméstico como internacional y diseña líneas de acción para preparar a las instituciones y enfrentarse a esos diferentes asuntos.
El reciente asalto marroquí a la ciudad autónoma de Ceuta ha puesto de manifiesto el abandono que sufren las dos ciudades españolas y su vulnerabilidad frente a Marruecos. Además, se ha visto la poca capacidad de España para anticipar y responder a crisis como la vivida en Ceuta, en la que Marruecos ha empleado tácticas de guerra híbrida, como se expuso en el webinar organizado el martes 25 de mayo. Los expertos Manuel R. Torres, Guillem Colom y Carlos Echeverría concluyeron que Marruecos tiene un modus operandi propio que utiliza hostilmente contra España para conseguir sus objetivos políticos y sus ambiciones territoriales, que no son otras que la anexión de las ciudades de Ceuta y Melilla. La seria amenaza que Marruecos plantea a España se ve claramente en el informe presentado por el Instituto de Seguridad y Cultura en abril de este año.


