En el trascurso de 2020 se redujo notablemente el número de personas que llegaron a España de forma irregular a través de Ceuta y Melilla. La cifra, que se situó en torno a 6.000 personas en 2019, se redujo en 2020 hasta los 1.755.
Esta tendencia no es extrapolable a la via marítima. En 2020 se contabilizó, según el Ministerio del Interior, la mayor cifra de los últimos 20 años. A nuestras costas llegaron un total de 40.106 personas, de las cuales más de la mitad, concretamente 23.023, arribaron a Canarias.
Pese a lo dispar en las cifras de las entradas, ambas notaron un aumento considerable en los últimos meses del año, cuando la incidencia del Covid-19 disminuía y los estados reducían progresivamente las restricciones. De hecho, según fuentes del Ministerio del Interior se estima que las cifras registradas entre octubre y diciembre sean similares a las recogidas en 2006 durante la “crisis de los cayucos”.
Es pronto para prever las cifras que se alcanzaran en 2021. Sin embargo, si la motivación está impulsada por la necesidad de sistemas más estables, la precaria situación de las economías mundiales solo deja intuir que las tendencias durante este año irán al alza. En cualquier caso, el cierre de la frontera europea en Ceuta y Melilla ha tenido un claro impacto en estas cifras y muchos apuntan a que ha tenido alta influencia en el incremento de llegadas por vía marítima a Canarias.


