Después de las polémicas declaraciones de hace unas semanas, la exministra de Vivienda de España, María Antonia Trujillo ha vuelto a protagonizar un ataque frontal contra su país natal.
Si a principios de septiembre la exministra Trujillo exigió la renuncia de España a Ceuta y Melilla durante una conferencia en la universidad de Tetuán, generando el rechazo únanime de todas las fuerzas políticas españolas-, en esta ocasión la antigua titular de la cartera de Vivienda ha realizado un ataque abierto a la prensa española, a la que ha acusado de imponer «el pensamiento oficial único».
En concreto, Trujillo ha declarado en una entrevista publicada en un medio marroquí que «En España no existe libertad de expresión cuando te separas del pensamiento oficial único como decía antes». Así, asegura que «Evidentemente la libertad de expresión e información está más amparada en Marruecos que en España. Ya me gustaría que España tomara ejemplo de este país y no se desinformara y manipulara tanto».
Estas declaraciones han coindido, como bien apunta el periodista Francisco Carrión en El Independiente, con la publicación de un informe del Comité para la Protección de Periodistas que denuncia el hostigamiento continuo de los periodistas marroquíes que tratan de ejercer su trabajo y de sus familias, sometidas permanentemente a la vigilancia de Pegasus o la fabricación de cargos judiciales con el objetivo último de silenciarlos.
La realidad es que, como apunta Carrión, «los datos de las organizaciones internacionales derriban los argumentos de la que fuera ministra de Vivienda en la época de José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa. Según el índice mundial de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras, Marruecos ocupa el puesto 136 entre 180 países. La organización califica de «desierto informativo» la situación del periodismo en los territorios de la ex colonia española ocupados desde 1976 por Marruecos».
Fotografía: Europa Press



