En una reciente intervención en El Faro de Melilla, Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla, ha mostrado sus dudas en torno a la capacidad de España para incidir desde la Presidencia de la Unión Europea. En ese contexto, Echeverría cree que España podría ser más enérgica en cuanto a las relaciones de vecindad con Marruecos y la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea (UE) desde su presidencia. Sin embargo, advierte que el asunto de las aduanas está en manos de Marruecos, que está retrasando su apertura con maniobras y simulaciones. En este sentido, asegura que el plan de Marruecos respecto a las aduanas de Melilla – que es preciso volver a abrir – y de Ceuta – que es preciso inaugurar – no ha gozado de una gran credibilidad.
Según Echeverría, Marruecos no considera que la apertura de las aduanas sea una prioridad, ya que implicaría un reconocimiento implícito de una frontera, algo que no le interesa. En cambio, Marruecos prefiere canalizar el comercio con España y la UE por otras vías, sin darle importancia a la cuestión aduanera. Además, señala que Marruecos gestiona este asunto como desea, ya que es un Estado soberano.
En cuanto a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, Echeverría señala que, aunque pueden ser importantes, es necesario cambiar las prioridades de estas ciudades y aprovechar la situación actual para que miren hacia otras direcciones además de Marruecos.
En este sentido, Echeverría considera que la preocupación española debería dirigirse hacia los puertos y la proyección de Ceuta y Melilla hacia la península, Europa y el mundo en general. La presidencia española de la UE no cambiará la posición de Marruecos y no habrá coacción, ya que la UE no es una potencia y este tema es secundario desde una perspectiva comunitaria.
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