La Confederación de Empresarios de Ceuta ha vuelto a reclamar la apertura de una oficina de representación permanente de la ciudad en Bruselas. Una iniciativa que permitiría defender directamente los intereses ceutíes ante las instituciones comunitarias y participar con mayor capacidad de influencia en las decisiones europeas que afectan a su economía y a su futuro.
Según recoge un reciente artículo de El Faro de Ceuta, la CECE lleva más de un año planteando esta propuesta, similar a las oficinas que ya mantienen en la capital europea numerosas comunidades autónomas, ciudades y regiones. La patronal considera que la ausencia de un interlocutor estable sitúa a Ceuta en desventaja a la hora de trasladar sus necesidades económicas, sociales y empresariales.
La singularidad de Ceuta justifica una presencia directa ante la Unión Europea. La ciudad constituye una frontera exterior terrestre de la UE con Marruecos, cuenta con un régimen fiscal y aduanero propio y se encuentra especialmente condicionada por la normativa comunitaria sobre fronteras, transporte, pesca, comercio, fondos de cohesión y política de vecindad.
Muchas de estas decisiones tienen consecuencias directas sobre la actividad de las empresas ceutíes. La CECE señala, por ejemplo, las restricciones derivadas de la normativa sanitaria europea, que dificultan el envío de determinados productos desde Ceuta al resto de España, así como la necesidad de seguir de cerca los cambios en la regulación aduanera y fronteriza.
Una oficina permanente permitiría anticiparse a la aprobación de nuevas normas, mantener una interlocución directa con las instituciones europeas y acceder con mayor eficacia a programas y fondos comunitarios. También facilitaría la integración de Ceuta en redes de cooperación regional, la búsqueda de alianzas y la promoción de la ciudad ante inversores y organismos internacionales.
La propuesta no pretende sustituir la labor de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea, sino complementarla con un seguimiento específico de los asuntos que afectan directamente a Ceuta.
Contar con una oficina propia en Bruselas supondría reforzar el anclaje europeo de la ciudad, mejorar la defensa de sus intereses y proyectar su condición de territorio español y europeo en el norte de África.



