El presidente de la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), Francisco Javier Benito, y el Vocal del Consejo de AEGC, Francisco Larios, mantuvieron una reunión, en Madrid, con el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, en la que, entre otros asuntos, pidieron que Ceuta, Melilla y el Campo de Gibraltar sean declarados “zona de especial singularidad”. Según informó la propia AEGC, este es uno de los principales motivos por los que es muy difícil conseguir que se completen las plantillas en estos destinos: “Nadie quiere ir allí destinado: más riesgo, más penosidad laboral y más trabajo por la misma retribución”, explican desde la asociación. Y reivindican: “Se trata de no dejar en el camino a unos profesionales que prestan un servicio duro, peligroso y muy exigente. Un servicio que los ciudadanos no perciben, porque se realiza en una zona de paso restringido. Una exigencia que va desde una atención permanente, que les impide disfrutar de una pausa de descanso como el resto de los guardias civiles”.
Marlaska respondió que desde Interior “están estudiando” cómo solucionar el problema, aunque añadió que “no es igual para todos”. Con respecto al Campo de Gibraltar, afirmó que “se busca solución para los destinados en toda la comarca”, que engloba las provincias de Cádiz, Málaga y Huelva, por lo que “nadie quedaría excluido”.
Otros temas abordados fueron la modificación del artículo 93 de la ley de Personal de la Guardia Civil, que impide a los suboficiales y oficiales continuar en servicio activo hasta los 65 años; la efectiva equiparación salarial “en todos sus aspectos”, para “evitar nuevos desajustes salariales”; el ingreso en el Cuerpo con Bachillerato, “como en el Cuerpo Nacional de Policía”; la incorporación de los guardias civiles en reserva; y un seguro de responsabilidad civil.



