La semana pasada tuvo lugar una nueva jornada de incidentes en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, cuando cerca de un centenar de inmigrantes subsaharianos abandonaron las instalaciones del centro en señal de protesta por llevar demasiados meses en su interior y no poder viajar a la Península, como es su intención.
Según informó Efe, la protesta se inició a primera hora de la mañana, con altercados en el recinto y el comienzo de una huelga de hambre, que motivaron la presencia de los efectivos de la Policía Nacional, ante la posibilidad de que se produjese algún incidente de mayor gravedad.
La disputa se saldó con dos vigilantes de seguridad heridos de carácter leve. La gran mayoría de los subsaharianos que protagonizaron este altercado son naturales de Mali y de República de Guinea, no siendo ninguno de ellos demandante de asilo.
La ocupación del CETI ronda los 250 inmigrantes, de los que 220 son de origen subsahariano y el resto de otras nacionalidades. La Delegación del Gobierno aseguró a Efe que el CETI cierra sus puertas a las 23:30 horas y que aquel inmigrante que no esté en su interior está obligado a dormir en la calle.


