El Boletín Oficial de Marruecos publicó el pasado 7 de marzo la concesión de la licencia de instalación de una piscifactoría en aguas españolas del archipiélago de las Chafarinas. Concretamente, como adelantó hace pocas semanas El Confidencial, se han instalado y comenzado a utilizar un total de 16 jaulas a unos centenares de metros de la isla del Congreso, la más occidental del archipiélago, ocupando una superficie de hasta 62 hectáreas al oeste.
Ante este acto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha protestado ante las autoridades de Marruecos, según han confirmado fuentes diplomáticas a El País. Lo ha hecho mediante una «nota verbal» entregada a Farid Aoulouhaj, encargado de negocios de la embajada de Marruecos en Madrid, y en ella se invocan la soberanía española de esas aguas, los riesgos para la seguridad marítima y la necesaria protección del medio ambiente.
Por otro lado, el Ministerio de Transportes ha abierto un expediente a la empresa española que ha suministrado e instalado las jaulas marinas para la compañía marroquí concesionaria de la piscifactoría, dándole 20 días de plazo para retirar las jaulas si no quiere arriesgarse a una sanción por instalarlas sin autorización, vulnerando la normativa medioambiental y de seguridad marítima, según apunta también El País.


