El Parlamento Árabe, órgano legislativo de la Liga Árabe, foro regional que engloba a 22 países y que tiene su sede en El Cairo— calificó el pasado 28 de junio a Ceuta y Melilla como «ciudades marroquíes» fruto de una «reliquia de la época colonial». Estas calificaciones se dieron en forma de resolución a raíz de la condena de la Eurocámara contra Marruecos por permitir la llegada de miles de inmigrantes, incluidos niños, a la ciudad de Ceuta.
El organismo panárabe defendió “el arabismo de las ciudades marroquíes de Ceuta y Melilla y las islas marroquíes ocupadas, y la necesidad de abrir esta cuestión como reliquia de la época colonial”. La resolución se produjo en una sesión urgente que abordó la condena de la Parlamento Europeo del pasado 10 de junio.
Además, ese mismo día, la Cámara Árabe emitió una nota de prensa en la que pedía al Parlamento Europeo que no se involucrase en la crisis entre Marruecos y España, en respuesta al apoyo de la UE a la defensa de la soberanía de la frontera europea en Ceuta y Melilla, con declaraciones como las de la comisaria de Interior, Ylva Johansson que recordó que “las fronteras españolas son fronteras europeas”.
Por su parte, el Parlamento Árabe incluyó en su resolución la “renovación de su condena a la de su par europeo contra el Reino de Marruecos y sus falsas críticas y acusaciones infundadas, considerando la decisión como un chantaje inaceptable y una politización de los esfuerzos del Reino de Marruecos y del Reino de España» por superar la crisis.
También consideró que las críticas del Parlamento Europeo a Rabat “contradicen las reglas de la diplomacia parlamentaria” y pidió a la Cámara Europea que abandone estas “prácticas provocadoras y adopte posiciones útiles y responsables que mejoren la cooperación y la coordinación conjunta entre los países árabes y europeos”. Más allá, el Parlamento Árabe manifestó su solidaridad con Marruecos destacando su política respecto a la migración.
Finalmente, el presidente de la Cámara Árabe, Adel bin Abdelrahman al Asouni, criticó también durante la sesión en la que se adoptó esta resolución que los países europeos que criticaron a Marruecos por la crisis de Ceuta son los que se benefician de los esfuerzos de Rabat para evitar la migración irregular hacia sus territorios.


