Las autoridades españolas han intensificado la presencia de agentes y recursos en el perímetro fronterizo cercano a las localidades de Tarajal y Benzú, en un esfuerzo continuo para prevenir posibles intentos de entrada irregular a Ceuta.
Fuentes del Ministerio del Interior han informado que las fuerzas marroquíes han alertado sobre la concentración de un grupo significativo de personas en la zona fronteriza. Este grupo formado por centenares de subsaharianos, se ha distribuido en diferentes puntos a lo largo de la valla fronteriza en la región de Marruecos, mostrando indicios de un posible intento de cruzar nuevamente.
Paralelamente, se ha reportado que un grupo de subsaharianos ha sido contenido en las proximidades de la valla, generando tensiones en el lado opuesto del perímetro fronterizo, donde las fuerzas de seguridad marroquíes han empleado botes de humo para evitar el avance.
Este acontecimiento se suma a otro incidente reciente en el que las fuerzas marroquíes lograron contener a alrededor de 300 inmigrantes subsaharianos que intentaron llegar al vallado fronterizo, ubicado muy cerca de la frontera sur del Tarajal. La Guardia Civil española desplegó unidades en respuesta a este intento, marcando uno de los episodios de entrada más numerosos en los últimos meses.
La concentración de más de 700 inmigrantes, según cálculos policiales, ocurrió alrededor de las 11:00 horas en la zona de la frontera sur de Benzú. A pesar de ser rechazados en esa ubicación, algunos inmigrantes se dirigieron hacia el paso sur del Tarajal, donde intentaron acceder a la valla fronteriza de unos 8.2 kilómetros de longitud. Las fuerzas marroquíes tuvieron que movilizar todos sus recursos para evitar que un grupo significativo lograra acercarse al vallado.
La Guardia Civil española mantiene a todas sus unidades desplegadas en el lado español del vallado, en alerta ante la posibilidad de nuevos intentos de entrada masiva. Este incidente se suma a otros ocurridos en el último mes, subrayando la complejidad y la magnitud de los desafíos fronterizos en la región.
Mientras se desarrolla esta situación en la frontera de Ceuta, España continúa enfrentando un aumento en las llegadas de migrantes por la ruta canaria, una de las más peligrosas y mortíferas del mundo. Las llegadas a las islas Canarias representan aproximadamente el 70% de las entradas irregulares registradas en España entre enero y octubre de este año.



