El Gobierno marroquí ha decidido prolongar hasta el 31 de diciembre la suspensión de las conexiones aéreas internacionales con el objetivo de contener los riesgos derivados de los rebrotes de la pandemia de COVID-19, a pesar de que desde Rabat aseguran que la situación epidemiológica es estable.
La medida, que entró en vigor el pasado 29 de noviembre, inicialmente para un periodo de dos semanas, ha provocado que varias decenas de melillenses se hayan quedado bloqueados en Marruecos.
Aunque la cifra de casos activos está ya por debajo de los 2.300 y el ministro, Jalid Ait Taleb, ha asegurado que la situación epidemiológica puede catalogarse de “estable”, desde el Gobierno han asegurado que, para preservar los avances y evitar un repunte de los contagios será necesario conservar ciertas medidas, como el cierre de fronteras.


