Ceuta acaparó la atención de medio mundo a mediados del pasado mes de mayo por la acción estratégica y coordinada de asalto masivo a la frontera europea en la ciudad autónoma. Sin embargo, Melilla no ha dejado de sufrir intentos de salto, menos espectaculares y sin la aquiescencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad Marroquíes, pero continuos en los dos últimos meses.
El esfuerzo de la Guardia Civil de Melilla, que recibe el apoyo de los cuerpos de Policía Nacional y Municipal cada vez que se produce un intento de salto, es continuado, como se ha demostrado esta misma semana.

Palos, garfios y barras utilizados en el intento de salto en Melilla.
El lunes, más de 200 personas intentaron acceder a Melilla saltando la valla que separa la UE de Marruecos y 119 de ellos consiguieron su propósito. Dos días después otra veintena intentó acceder de nuevo a la carrera por una zona comprendida entre los pasos fronterizos clausurados de Beni Enzar y el Barrio Chino.
En ambas ocasiones, los asaltantes utilizaron palos, garfios y barras, además de lanzar piedras a los agentes de la Guardia Civil y a los policías que les apoyaron para intentar frenar las acometidas. Como resultado, varios agentes de la Guardia Civil resultaron heridos, cinco en el primer intento y dos más en el segundo. Y eso a pesar de que los agentes marroquíes intentaron frenar las cargas antes de que llegaran a encaramarse a la valla.
Ante estos hechos, la asociación de la Guardia Civil Jucil ha reclamado más medios materiales, humanos y legales para poder frenar con mayor efectividad los intentos de salto de la valla fronteriza de la Unión Europea con Marruecos.


