El analista económico Diego Sánchez de la Cruz, en su reciente artículo para Libre Mercado, ha destacado el crecimiento silencioso, pero notable, de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla como sedes para empresas tecnológicas. En los últimos años, estas ciudades han atraído a 50 empresas internacionales dedicadas a diversos servicios en línea, aprovechando factores geopolíticos como el Brexit y los incentivos fiscales que ofrecen ambas regiones.
Este fenómeno, especialmente concentrado en Ceuta, ha sido impulsado por los atractivos incentivos fiscales que ofrecen ambas ciudades autónomas. En el ámbito de los servicios digitales en línea, como videojuegos y apuestas, el Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación (IPSI), equivalente al IVA, se sitúa en apenas un 0,5%. Además, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y el Impuesto de Sociedades contemplan bonificaciones cercanas al 50% para las rentas personales y ganancias empresariales obtenidas en estos territorios.
Empresas notables, como el gigante del juego 888 William Hill, han elegido Ceuta como su base de operaciones, anunciando planes para duplicar su plantilla en la ciudad autónoma. También se han establecido empresas especializadas en videojuegos, entretenimiento en línea, centros de datos y servicios de atención al cliente telefónico, como parte de este crecimiento tecnológico.
El último informe del Observatorio de Ceuta y Melilla indica que actualmente hay 500 trabajadores empleados en este tipo de actividades, una cifra que podría duplicarse a corto plazo y cuadruplicarse en la próxima década. Para lograr este crecimiento, se propone la creación de una Zona Económica Especial (ZEE), similar a la existente en las Islas Canarias, que ofrecería beneficios fiscales y regulatorios adicionales.
Este enfoque, similar al modelo canario que ha generado éxito económico, ha llevado a la creación de 270 empresas, un aumento de la producción valorado en 1.100 millones de euros y la generación de 4.500 puestos de trabajo. Siguiendo esta ruta, el informe estima que Ceuta y Melilla podrían experimentar un crecimiento significativo en su PIB y empleo si implementan un tipo del 4% en el Impuesto de Sociedades. Las autoridades de Ceuta ya han expresado su apoyo a esta propuesta, buscando reformar y actualizar su régimen económico para incentivar aún más la residencia y la localización de empresas en la región.



