Hace 250 años, la ciudad española de Melilla vivió uno de los episodios más destacados de su historia: el asedio llevado a cabo por el sultán Mohammed ben Abdallah, con el objetivo de expulsar a los cristianos del norte de África, hecho crucial que es recordado por Carlos Echeverría, Director del Observatorio de Ceuta y Melilla, e Ignacio Cembrero, en el artículo publicado en la revista cultural “La Lectura”, del periódico El Mundo.
El 9 de diciembre de 1774, el sultán Mohamed III lanzó un ataque masivo contra Melilla, con 40,000 hombres y una potente artillería, aludiendo a su obligación religiosa de eliminar la presencia cristiana en tierras que consideraba suyas. El asedio duró 100 días y fue uno de los más grandes intentos del sultán por tomar el control de la ciudad. A pesar de contar con solo 700 defensores y unas 14 piezas de artillería, los españoles, con el mariscal John Sherlock al frente, resistieron heroicamente, recibiendo refuerzos y la ayuda crucial de la Armada española. Durante el asedio, las tropas del sultán lanzaron más de 11,000 proyectiles contra la ciudad, resultando en 117 muertos y 509 heridos. Finalmente, la resistencia de los melillenses, apoyada por los refuerzos de la península, obligó a Mohamed III a levantar el sitio.
El asedio de 1774-1775, conocido como el «asedio de los 100 días», marcó un hito en la historia de Melilla. A pesar de ser el más grande en términos de número de tropas y recursos desplegados por el ejército de Mohammed ben Abdallah, no fue el único ataque sufrido por la ciudad. Desde su conquista en 1497, Melilla ha sido blanco de varias incursiones. Sin embargo, tras la resistencia exitosa de 1775, la ciudad no volvería a enfrentar un sitio de tal magnitud.
El tratado de Aranjuez, firmado en 1780, abrió un periodo de paz para la región, aunque las tensiones entre España y el sultanato no cesaron. En las décadas siguientes, los musulmanes seguiría haciendo presión en el norte de África, buscando expandir su influencia y despojar a los cristianos de los enclaves territoriales que aún mantenían.
A lo largo de la historia, Melilla ha sido objeto de diversos tipos de presión por parte de su vecino, desde ataques militares hasta estrategias de asfixia económica. En tiempos recientes, desde 2018, el gobierno marroquí ha implementado medidas como el cierre de aduanas, lo que ha afectado gravemente a la economía de Melilla y Ceuta, que son ante todo territorios de la Unión Europea. A pesar de las dificultades, Carlos Echeverría, Director del Observatorio de Ceuta y Melilla, e Ignacio Cembrero, en el artículo publicado en el periódico El Mundo, coinciden en que Melilla y Ceuta, como territorios españoles y europeos, deben defender su soberanía con más determinación. Los ciudadanos y las autoridades deben hacer valer sus derechos a nivel internacional y buscar alternativas económicas para garantizar su viabilidad “(…) el Gobierno debería demostrar que tiene las ideas muy claras y que le interesa mucho el futuro de ese rincón de España. Y en ese sentido, desde el Observatorio sabemos que tenemos que hacer un gran trabajo de pedagogía primero en casa, ya que Marruecos sí que hace el suyo y trata de convencer a todo el mundo de que las situación de Ceuta y Melilla es algo anormal, que no tiene razón de ser que al otro lado del Estrecho haya un territorio español cuando se supone que todo tendría que ser territorio marroquí.”



