El cambio acordado entre España, Francia y Portugal desde el MidCat previsto (una tubería que iba a conectar España y Francia para transportar gas a Europa) y lo que finalmente será el BarMar (un tubo submarino que transportará hidrógeno verde entre Barcelona y Marsella) no altera el status-quo de España ni de Melilla, según ha apuntado Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla, junto a otros expertos en un artículo publicado por El Faro de Melilla.
Para Echeverría, esta decisión no va a representar, en relación a la ciudad autónoma, ningún “cambio estratégico ni nada”. En su opinión, dentro de esta “competición” entre estados, tanto Melilla como Ceuta deben “seguir a lo suyo: consolidándose en lo económico, en lo político y en lo medioambiental”. Para el director del Observatorio de Ceuta y Melilla, con vistas al futuro, es “un buen proyecto y una buena noticia”, que “no sustituye, sino que refuerza” el anterior plan en aras de la transición energética.
Además, como deja caer Echeverría en sus declaraciones, puede resultar que el BarMar no se convierta en un sustituto del MidCat, en el que era parte importante Argelia, cuyas relaciones España tiene que “recuperar” y que es un país con una posición “que nadie le puede quitar” en lo que se refiere a continuar siendo un abastecedor fundamental de gas natural, al tiempo que puede serlo también, en su opinión -al igual que España y Marruecos- de electricidad producida por energía solar.



