Desde que Marruecos cerrara la frontera comercial con España y la Unión Europea en Melilla, el 1 de agosto de 2018, ha tomado fuerza un proyecto para conectar España y Argelia a través del puerto melillense y el argelino de Ghazaouet. Proyecto que compite con otro para unir Melilla con Beni Ensar (Nador) y del que algunos medios llegaron a plantear recientemente que se habría impuesto al de Ghazaouet.
El escenario actual de ahogamiento socioeconómico de las dos ciudades españolas fronterizas con Marruecos, agravado por el cierre total de la frontera desde marzo de 2020 por el impacto de pandemia, ha acelerado el interés por poner en marcha un proyecto que, sin duda, tendría un importante impacto en la economía melillense a nivel comercial y turístico.
Un interés que es mutuo como demuestra el hecho de que la prensa argelina y marroquí se hiciera eco de los movimientos políticos en Melilla para intentar acelerar la puesta en marcha de la conexión con Ghazaouet. El digital Yabiladi.com reprodujo la crónica de El Faro de Melilla en la que se informa sobre la respuesta del presidente melillense, Eduardo de Castro, al diputado popular Javier Lence sobre la postura del Ministerio de Asuntos Exteriores español ante la idea de unir marítimamente España y Argelia a través de Melilla.
De Castro aseguró que la titular de Exteriores, Arancha González Laya, «ve con buenos ojos» el proyecto y que Exteriores está «examinando con atención la propuesta del nuevo enlace marítimo». El presidente explicó además que fueron la Confederación de Empresarios de Melilla y el Puerto de Melilla quienes le trasladaron una petición para actuara como mediador con la ministra para enfatizar el interés de la ciudad por el proyecto.
Lo cierto es que dicho proyecto no tendrá que pasar solo por Exteriores, sino también por Interior y Hacienda, al implicar materia de aduanas y tráfico de personas, como recalca otra información de Algerie360 que igualmente se hace eco del debate en la Asamblea de Melilla.
Es necesario recordar el contexto en el que se produce ese estudio del proyecto por parte de Exteriores: con Marruecos retrasando de nuevo el encuentro bilateral con el Gobierno español, que inicialmente debería haberse celebrado el pasado 17 diciembre por iniciativa del primer ministro marroquí, Saaedine el Othmani, y posteriormente pospuesta a priori a febrero de 2021, aunque tampoco se celebrará entonces la reunión entre ambos gobiernos. De fondo, la marejada por el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y las presiones de Marruecos para que España se posiciones a favor y arrastre consigo a otros tantos Estados miembros de la Unión Europea.


