Durante su visita de la semana pasada a Melilla, el secretario de Estado del Ministerio de Política Territorial, Alfredo González, anunció que el Plan Estratégico de Ceuta y Melilla encargado por el Gobierno estará listo “dentro de seis o siete meses”, para verano de 2022.
El Plan, que ha sido encargado a la empresa pública Tragsatec y que costará 600.000 euros, será, en palabras de González, “la hoja de ruta para la transformación económica y social. De ahí que en estos planes se identificarán todas las reformas normativas que necesita la ciudad de Melilla, así como los sectores económicos y los proyectos de inversión a los que hacer frente en el futuro”.
Añadió que este será un Plan complementario al Plan Estratégico de la Ciudad Autónoma y “no se quedará en un mero diagnóstico”, pues ya “tiene presupuesto comprometido”.
Además, el secretario de Estado resaltó que este nuevo proyecto aprovechará todo lo ya identificado en el Plan Estratégico de 2020 a 2029 de la Ciudad Autónoma de Melilla, aunque «pretende ser más amplio e incorporar todos los recursos del Gobierno”.
“Es un plan integral que recogerá una batería de inversiones, proyectos, de reformas, que garantizarán la prosperidad económica y social de la ciudad y de sus habitantes de cara al futuro. Será un plan que ofrecerá confianza para el futuro de esta ciudad, que proporcionará progreso y bienestar y que será la prueba de que la colaboración entre Administraciones, el diálogo y la lealtad mutua cuando están presentes producen resultados espectaculares”, aseguró.
En concreto, el Plan se impulsará a través de proyectos participativos y contemplará reformas normativas, entrevistas y encuestas. Además, González confirmó que habrá un total de 14 personas trabajando en su elaboración, distribuidas en tres equipos: uno coordinando en Madrid, otro desplazado a Melilla y un tercero, en Ceuta.
En otra línea, González afirmó que tendrán en cuenta cuestiones estructurales, como la entrada de las ciudades autónomas en la Unión Aduanera europea o la referida a eliminar su excepcionalidad en el Tratado de Schengen, “en el marco de la buena vecindad con Marruecos”.
Foto: Melilla Media


