El diario La Razón ha recuperado el análisis del director del Observatorio de Ceuta y Melilla, Carlos Echeverría Jesús, sobre los principales desafíos que plantea Marruecos para España y la necesidad de mantener una capacidad de disuasión suficiente como elemento central de la política española hacia el país vecino.
La información recoge unas declaraciones realizadas originalmente por Echeverría en una entrevista publicada por El Debate en marzo de 2025, en la que el profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y especialista en Seguridad y Defensa señalaba que «lo primero que tiene que hacer España en relación con Marruecos es mantener su capacidad de disuasión».
Echeverría enmarca esta necesidad en un contexto caracterizado por el progresivo fortalecimiento de las capacidades militares de Marruecos, el desarrollo de sus alianzas internacionales y el mantenimiento de sus reivindicaciones territoriales sobre Ceuta, Melilla y otros territorios españoles en el norte de África.
El director del Observatorio ha venido señalando además que la presión sobre las ciudades autónomas no se limita al ámbito militar. Entre los instrumentos que identifica se encuentran la utilización de los flujos migratorios, las decisiones relacionadas con las fronteras y el comercio o las restricciones aplicadas a las aduanas.
En este sentido, Echeverría recuerda el cierre unilateral de la aduana comercial de Melilla en 2018 y las dificultades posteriores para normalizar plenamente los intercambios comerciales fronterizos. A su juicio, el funcionamiento de las aduanas continúa condicionado por decisiones políticas y administrativas de Marruecos, lo que mantiene un elemento de incertidumbre para las dos ciudades autónomas.
El análisis también presta atención a la creciente proyección internacional de Rabat. Marruecos ha reforzado durante los últimos años sus relaciones estratégicas con actores como Estados Unidos e Israel y ha incrementado su presencia diplomática en África y en otros espacios internacionales. Para Echeverría, estos movimientos deben ser tenidos en cuenta por España a la hora de evaluar la evolución del equilibrio regional y proteger sus propios intereses.
Ante este escenario, el director del Observatorio defiende una respuesta de Estado que combine la capacidad de disuasión con una mayor presencia institucional en Ceuta y Melilla y una defensa más activa de la posición española en el ámbito europeo.
Echeverría considera asimismo necesario reforzar el conocimiento que existe en el conjunto de España sobre la realidad de ambas ciudades y sobre su importancia estratégica. En este sentido, ha insistido en diferentes ocasiones en la conveniencia de normalizar la presencia de las principales instituciones del Estado en Ceuta y Melilla y de fortalecer su vinculación con las instituciones europeas.
El análisis recuperado por La Razón se incorpora así al actual debate sobre las relaciones entre España y Marruecos y sobre las herramientas necesarias para garantizar la seguridad, estabilidad y futuro de Ceuta y Melilla.
Lee la información completa en La Razón aquí.



