La historia de Ceuta permite responder con claridad a quienes cuestionan su españolidad o presentan la ciudad como un territorio ajeno a España. Su vinculación con la historia española no es reciente ni circunstancial: se remonta a hace más de cuatro siglos y se apoya en un recorrido histórico muy anterior a la propia existencia del Estado marroquí contemporáneo.
La privilegiada posición de Ceuta, situada a las puertas del Mediterráneo y frente al estrecho de Gibraltar, ha determinado su importancia estratégica desde la Antigüedad. De origen fenicio, la ciudad estuvo bajo dominio cartaginés, romano, vándalo, visigodo y musulmán, convirtiéndose durante siglos en un punto clave para el comercio, las comunicaciones y el control de las rutas entre Europa y África.
Desde el siglo XI, Ceuta fue la última etapa de la ruta transahariana por la que llegaban productos como el oro y la sal. La ciudad contó durante algunos periodos con gobernantes propios y desempeñó un relevante papel comercial y militar, hasta que perdió su independencia tras la conquista de los almorávides.
Después de aproximadamente siete siglos de dominio musulmán, el rey Juan I de Portugal tomó Ceuta en 1415. La ciudad quedó entonces incorporada a la Corona portuguesa y pasó a formar parte de su estructura política y administrativa.
Un siglo y medio después, la muerte sin descendencia del rey Sebastián de Portugal, en 1578, abrió una crisis sucesoria. Felipe II accedió al trono portugués en 1580, uniendo bajo una misma monarquía las coronas de España y Portugal. Ceuta quedó así integrada en los dominios de la Monarquía Hispánica.
El momento decisivo llegó en 1640, cuando Portugal se separó nuevamente de la Monarquía Hispánica. Mientras otros territorios portugueses regresaron a la obediencia de Lisboa, Ceuta optó por permanecer vinculada a la Corona española. Esta situación fue reconocida posteriormente por Portugal en el Tratado de Lisboa de 1668.
Desde entonces, Ceuta ha seguido formando parte de España de manera ininterrumpida. Su trayectoria histórica, política y jurídica desmiente las narrativas que pretenden presentar la ciudad como un territorio colonial o como una posesión española reciente.
Ceuta es una ciudad española y europea situada en el norte de África. Su singular ubicación no cuestiona su pertenencia a España, sino que refuerza su valor estratégico como punto de encuentro entre continentes, culturas y civilizaciones.
Más de cuatro siglos de historia española en Ceuta constituyen una realidad que conviene conocer y divulgar frente a los discursos interesados que tratan de distorsionar el pasado de la ciudad.



