Ceuta y Melilla han vuelto al centro del debate europeo tras la visita de una delegación del Partido Popular Europeo (PPE) a Melilla. Los eurodiputados, encabezados por Dolors Montserrat, han solicitado la intervención directa de Frontex, la agencia europea de fronteras, en la vigilancia de las fronteras con Marruecos, denunciando la “inacción” del Gobierno español por no haber pedido aún su despliegue.
Además, los representantes del PPE han defendido la necesidad de otorgar a ambas ciudades un estatus especial dentro de la Unión Europea que reconozca su situación “singular” por motivos geográficos, políticos y económicos. La propuesta incluye la posibilidad de incluirlas en la categoría de Regiones Ultraperiféricas (RUP), lo que permitiría acceso a ventajas fiscales, fondos europeos y mejoras en infraestructura y conectividad.
La visita también sirvió para denunciar el deterioro de las relaciones con Marruecos, contradiciendo la versión oficial del Gobierno, que ha calificado el momento actual como el “mejor de la historia”. Montserrat y otros eurodiputados afirmaron que las fronteras siguen parcialmente cerradas y las ciudades sufren aislamiento económico.
Javier Zarzalejos, otro eurodiputado popular, insistió en reforzar vías legales para la inmigración y en la necesidad de crear mecanismos de apoyo sostenido para garantizar la viabilidad de Melilla y Ceuta a largo plazo. Según los eurodiputados del PPE, la UE debe asumir un compromiso firme con estas ciudades, tanto en seguridad como en desarrollo social y económico.



