A partir del próximo 2 de octubre, los amantes de la historia y la arquitectura podrán disfrutar de una fascinante exposición en el Casino Militar de Melilla. Esta muestra, que será inaugurada en una ceremonia presidida por el general segundo jefe, Félix Abad, contará con la presencia de destacadas personalidades de la ciudad y colaboradores habituales del Centro de Historia y Cultura Militar de Melilla, el impulsor de este evento cultural.
El protagonista de esta exposición es Francisco Roldán y Vizcaíno, un ingeniero militar y urbanista del siglo XIX que dejó una huella imborrable en la historia de Melilla. Nacido en Madrid el 4 de octubre de 1843, Roldán inició su formación en la Academia de Guadalajara en 1859, concluyéndola en 1863. En 1864, ya estaba destinado en Melilla, donde supervisó el detall de su Comandancia de Ingenieros. A pesar de su corta estancia, dejó un legado crucial: el proyecto de ensanche de las fortificaciones de Melilla (1865-1868), que sentó las bases para el crecimiento de la ciudad en la segunda mitad del siglo XX.
La exposición estará abierta al público durante tres semanas, desde el 2 hasta el 22 de octubre, en horario de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 horas, y por las tardes, de 16:00 a 20:00 horas. Los sábados, los visitantes podrán explorarla en el horario matutino, de 10:00 a 14:00 horas.
La experiencia adquirida por Roldán en Melilla también fue aprovechada en otros proyectos de urbanización. En 1883, colaboró en la ampliación de La Coruña junto a Alfredo Álvarez Cocas. Pero su vínculo con Melilla no terminó allí, ya que regresó en 1893 durante la Guerra de Margallo. En esta ocasión, diseñó y construyó nuevos modelos de fuertes, incluyendo los famosos fuertes octogonales de Reina Regente y Alfonso XIII, marcando un hito en la expansión de la ciudad.
Francisco Roldán y Vizcaíno también destacó en el ámbito literario y militar de su época. Publicó un influyente estudio estratégico de la península Ibérica desde la perspectiva de un ingeniero, además de varios libros sobre topografía y taquimetría militar, estudios sobre baterías y defensas de costas, y planes de construcciones militares. Su legado perdura y sigue siendo objeto de estudio y admiración.
Esta exposición es una oportunidad única para explorar la historia y la visión de este ingeniero que dejó una profunda huella en Melilla.



